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EYCEJ – Opposed to Measure US

EYCEJ – Se opone a la medida US

East Yard Communities for Environmental Justice, formada por residentes que están en la primera línea de contaminadores tóxicos, ha estado luchando por la salud de nuestras comunidades – y por extensión del planeta – durante dos décadas. Desafiamos los estereotipos intolerantes sobre nosotros: que nuestras comunidades son perezosas, sin educación y que no están equipadas para la autodeterminación. Uno de nuestros mayores enemigos en nuestra búsqueda de justicia ha sido la industria de los combustibles fósiles. Han llenado nuestras reuniones con actores pagados, se han apoderado de nuestras escuelas con sobornos en forma de nuevos programas y obsequios, y nuestras comunidades literalmente se han ahogado y quemado para que estos intereses corporativos puedan obtener ganancias. Por lo tanto, puede parecer contradictorio oponerse a una medida que cobre impuestos sobre la producción de petróleo. Debemos tener claro que no nos oponemos a que la industria pague por el daño desenfrenado que causan. Pero eso no es de lo que estamos hablando aquí. A lo que nos enfrentamos es a una medida de votación que está llena de promesas y vacía de liberación, por lo que nos oponemos firmemente a ella.

 

Reconocemos que esta declaración está saliendo relativamente tarde y no lo estamos haciendo para influir en los votantes. Sin embargo, siguiendo nuestro proceso de consenso, decidimos que necesitábamos hacer esta declaración para compartir nuestros principios para que la gente entienda nuestra perspectiva.

 

La óptica alrededor de esta medida ha sido intencionalmente engañosa. Aunque existen grandes aspiraciones de financiar iniciativas de equidad en toda la ciudad, curiosamente los compromisos reales están ausentes. Aunque la resolución que hizo la Ciudad hace referencia a la intención de financiar programas para la comunidad, jóvenes y el clima, el texto real de la resolución dice que estas cosas puede que sean financiadas. La resolución incluso establece explícitamente: “esta Resolución no es vinculante para ningún Concejo Municipal futuro o posteriormente constituido”. Además de eso, incluso si el lenguaje fuera más firme, las resoluciones son promesas – en términos de pólizas, son tan buenas como el dinero del Monopoly. Se han utilizado como formas de dar la ilusión de que un organismo gubernamental avanzará en algo sin dar los medios legales para hacerlo.

 

En los medios verá mucho de lo que este impuesto “puede” financiar, pero menos sobre lo que realmente financiará. Los ingresos de este impuesto se destinarán al Fondo General, que financiará en gran medida la vigilancia ya que el Departamento de Policía recibe cerca de la mitad de los fondos del Fondo General. El Concejo Municipal y el Administrador de la Ciudad tienen control sobre el presupuesto y cómo se gasta el dinero del Fondo General. La composición del Concejo Municipal cambia cada cuatro años, por lo que las promesas de cualquier concejo de turno sin una póliza tangible con métricas, objetivos, resultados y mecanismos de responsabilidad claros no valen nada. Que bien sería creer que la Ciudad realmente gastará los recursos de la manera en que nuestras comunidades quieren que lo hagan, pero estos encargados electos y designados han demostrado una y otra vez que mantendrán el status quo a toda costa; solo arrojándonos migajas de pan aquí y allá para mantener la apariencia de que se preocupan por nuestro bienestar colectivo.

 

Hablando desde una perspectiva de justicia ambiental, la Ciudad y el consejo actual han tenido la oportunidad de abordar las inequidades debido al racismo ambiental:

  1. En 2018, con 72 horas de anticipación, el Consejo Asesor Local del Proyecto de Expansión de la Autopista I-710 (Uranga, Austin y Richardson) votó a favor de la Alternativa 5C en contra de los deseos de la comunidad. La Alternativa 5C traerá desplazamiento de hogares y negocios, contaminación por diesel y ningún trabajo específico a las comunidades del corredor 710 S. Posteriormente, como parte de la Junta de Metro, el alcalde Robert García votó para impulsar esta alternativa contra la oposición de la comunidad. La alternativa 5C nunca fue ante el consejo completo para ser aprobada.
  2. En 2018, la Ciudad votó a favor de gastar millones para mantener abierto nuestro incinerador fallido. Antes de eso, nuestra Ciudad apoyaba el esfuerzo de AB 655 (O’Donnell), lo cual hubiera otorgado créditos de energía renovable a los incineradores. El alcalde Robert García testificó en apoyo de la propuesta de ley, pero nosotros lo vencimos. 
  3. El borrador actual del Plan de Adaptación y Acción Climática es lamentablemente inadecuado para establecer pasos proactivos y concretos para mitigar nuestros riesgos climáticos, especialmente en vecindarios de primera línea como el Westside. Las acciones no logran llevarnos a cero emisiones impulsadas por energías renovables. No tenemos un plan que funcione para acabar con la extracción y el uso de combustibles fósiles aquí. No tiene un camino hacia un programa de energía de elección comunitaria. No hay ningún plan para cerrar nuestro incinerador y reformar nuestro sistema de residuos. La Ciudad incluso ha gastado cientos de miles de dólares en la firma consultora AECOM durante los últimos tres años para un plan que se suponía que se completaría en enero. Extendieron el contrato a principios de este mes.
  4. La ciudad regularmente minimiza los impactos de su mayor fuente de contaminación en su jurisdicción: el puerto de Long Beach. Regularmente vemos y escuchamos a las relaciones públicas sobre los beneficios de los puertos, desde las vallas publicitarias hasta los eventos patrocinados, pero rara vez escuchamos sobre los inmensos impactos en la salud que tienen en nuestra ciudad, y particularmente en West y North Long Beach. A menudo escuchamos hablar de los altos porcentajes de reducción de emisiones de los puertos a lo largo de los años; pero estas estadísticas siempre utilizan el 2005 como punto de referencia y no se comparan con años anteriores inmediatos, donde verá que diferentes categorías de emisiones se han mantenido relativamente planas o incluso han aumentado. También rara vez se anuncia la frecuencia con la que los Puertos aprueban pólizas blandas o escapan a ser regulados a través de medidas voluntarias como los Memorandos de Entendimiento, a los que se han opuesto los defensores de la salud.

 

Los miembros de EYCEJ no pierden de vista por qué esta medida electoral es confusa, especialmente cuando vemos que personas en las que confiamos en nuestras comunidades la apoyan. Pero cuando miramos los detalles finos, la magia propuesta de esta medida no se sostiene. Lo vemos por lo que realmente es: otro gesto performativo de la Ciudad que colgará la esperanza de cerrar las brechas de equidad cobrando un impuesto sobre el petróleo, sin mover la aguja de la equidad en absoluto. ¿Cómo se crearán o ampliarán los programas e iniciativas que abordan el clima, la juventud y el medio ambiente cuando se garantiza que esta fuente de ingresos, que ya es una cantidad limitada de dinero, disminuirá con el tiempo?

 

Queremos que la gente recuerde que los políticos no nos dirigen y que cada victoria que hemos tenido ha sido duramente luchada por miembros de la comunidad. Hay mucho que decir sobre el continuo estancamiento de nuestros movimientos debido a la cooptación, la postura política y la aceptación del progreso gradual en nombre de ganar capital político. Esperamos que estas conversaciones pasen a frente y expongan las brechas y oportunidades en nuestros espacios compartidos, y que podamos continuar a elevar el conocimiento, la experiencia y el trabajo arduo en nuestras comunidades.

 

Firmado – Membresía de EYCEJ Long Beach